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Se conoce como el 4 de mayo de 1871 su fecha de fundación. Pero en el año 1983 se hizo un estudio del suelo de esta localidad y se pudo concluir de existencia de vestigios de vida de aproximadamente 9.000 años de antigüedad. Lo que dan asidero a que en la época prehispánica, en la "Provincia de Tohaten" Ayamptim a 28 Km. era un paradero indígena. unos de los primeros habitados hace 9.000 años. Estas regiones fueron habitadas por los indios comechingones.
Los comechingones construían sus casas semi-enterradas, por lo que las llamaban casa-pozo. Las cavaban en el suelo, formando paredes con la tierra natural, hasta un metro de profundidad. Vivan allí cuatro o cinco familias, que se reunían junto al fogón central. Varias familias formaban tribus.
Los comechingones cultivaron la tierra y supieron construir represas y canales de riego. Esto les permitió obtener maíz, zapallos, papas y quina. Buena parte del tiempo lo dedicaban a cazar y a crear aves domésticas en corrales. Los comechingones se caracterizaban por llevar una barba abundante, el cabello prolijo y trenzado; vestían una especie de delantal atado a la cintura, con adornos de cuentas como collares. Las vestimentas, llevaban franjas verticales con dibujos geométricos, llamadas guardas. En combate se pintaban la cara negro y de rojo, color que también utilizaban en sus pinturas sobre piedras y paredes.
El investigador Aníbal Montes, en sus estudios sobre los comechingones, informa que esta etnia llegó o se formó hace unos 1.500 años, es decir alrededor del año 500 de nuestra era. De todos estos datos se desprende que, desde el año 6104 AC. hasta la fundación de Córdoba en 1573, estas tierras fueron de los aborígenes por espacio de 7.677 años. Entre los años 1912 y 1920, conjuntamente con la población de Cosquín, Huerta Grande, era uno de aquellos pocos lugares habitados entre la Ciudad de Córdoba y Capilla del Monte.
La denominación de Huerta Grande se debe a la existencia de cantidades de huertas, debido a la fertilidad de las tierras, y a un gran numero de "ojos de agua" o sea vertientes naturales. Tal era su fertilidad que lo cosechado en la localidad era enviado al Mercado de Abasto de la Ciudad de Córdoba para su venta.

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