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De acuerdo con una división efectuada por el Dr. Federico Kurtz, la zona de monte serrano se halla situada entre los 500 y 1.700 mts. de altura. En esa franja se encuentra la variada flora de Villa Carlos Paz.
En las adyacencias de la ciudad, encontramos las plantas predominantes que son, entre otras, el coco (fagar coco), espinillo (frosopis adesmisides), piquillín (condalis microphilla), guayacán (perlieira loretzzi) y la conocida jarilla hembra.
Hay gran cantidad de especies autóctona que se han adaptado perfectamente al medio, como en el caso del aguaribay, ceibo, palo borracho, paraíso, fresno, eucaliptus, etc. Además del excelente clima de que goza Villa Carlos Paz, permite el fácil desarrollo de diversos tipos de coníferas, tales como el pino, ciprés y otros.
También crecen con facilidad gran cantidad y variedad de hierbas, a las que la sabiduría popular y la farmacopea han encontrado diversas aplicaciones medicinales cuya lista sería largo detallar.
Con respecto a la fauna cabe señalar su riqueza. Los animales autóctonos viven alejados de los centros urbanos. Una muestra casi completa podrá encontrarse en Mallín, a poco más de 20 Kms. de Villa Carlos Paz y a 12 Kms. al norte de Tanti, donde funciona una exposición permanente de animales embalsamados, mientras que en la llamada Cueva de los Pajaritos conviven aves de distintas especies. Con respecto a las más comunes que aún pueden encontrarse, se destacan entre los felinos, el puma o león americano, el gato montés común y el gato montés colorado, mientras que entre los cánidos suelen hallarse ejemplares de zorro gris chico y el escaso zorro colorado.
Además de la cabra del monte, entre los rumiantes, existen entre los marsupiales la comadreja grande y la pequeña y entre los mustélidos el hurón, el zorrino y la nutria o lobo de agua. Quizás los que predominan son los roedores, tales como la vizcacha, liebre patagónica y europea, el conejito del campo, y dentro de los desdentados, la mulita, el quirquincho, el peludo y el mataco.
Estos animales, especialmente los mayores, se encuentran generalmente en las serranías desérticas, las que conforman las Sierras Grandes y no representan el más mínimo peligro para los pobladores de la ciudad. En esta zona de la sierra, como en el resto del territorio provincial, es nutrida la fauna avícola.
Comenzando por las aves de rapiña, nombraremos el "jote" o cuervo, mientras que entre los alcónidos es muy común el carancho. Hay varios tipos de lechuzas, como el búho o quitilipi, la lechuza de las vizcacheras, el caburé o rey de los pájaros y otros. Entre los loros encontramos los barranqueros, manzaneros y dos clases de catitas, mientras que entre los cuclillos son muy difundidos la urraca y el crespín, nombre éste último onomatopéyico de su canto. También se encuentran diversas especies de " martín pescador", picaflores y aves canoras, siendo las más comunes el zorzal negro, el rojo y varios tipos de calandrias.
Otras aves de la región son: la monjita, el pijuí, que debe su nombre a la onomatopeya de su canto; el quintové, también llamado bichofeo, pitojuan y venteveo, la ratona tacuarita, el chingolo, el siete colores y el tordo. Dentro de las aves zancudas o acuáticas existen la bandurria, la garza, el biguá, etc.; estas últimas abundan en las aguas del Lago San Roque o en los ríos cercanos.
Además, es de destacar que en la provincia de Córdoba hay siete clases de golondrinas, once de tordos y más de treinta de las llamadas de "granero", mientras que en la zona de las Altas Cumbres habita el cóndor y en otras regiones de la provincia hay chimangos y gavilanes. En las zonas altas de las serranías que circundan Villa Carlos Paz, hay gran abundancia de truchas, algunos ejemplares suelen llegar hasta el mismo lago San Roque en épocas de crecientes.
Las variedades más comunes son la arco iris y en menor escala la salmonada o de arroyo. En el embalse del lago San Roque abunda el pejerrey, que determina la realización de importantes certámenes deportivos de alcance local, nacional e internacional.
Para evitar la extinción de esta especie, anualmente se siembran en las aguas del lago, miles de ovas de pejerrey, operación que realizan entidades que generalmente tienen su sede en las márgenes del lago, además de los organismos provinciales pertinentes. Hay también gran profusión de dientudos, bagres, viejas del agua, un solo tipo de anguila, variedades de mojarras y la voraz carpa, de la cual se han capturado ejemplares de más de 20 kgs. de peso.
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