A S P E C T O S C U L T U R A L E S
El territorio de la Pampa de Achala fue ocupado en épocas prehistóricas por culturas de cazadores-recolectores. Sus actividades se encuentran expresadas en los restos de diversos artefactos hallados en los aleros rocosos que habitaron. Las investigaciones que se realizan en el área han detectado la presencia de puntas de proyectil y morteros cavados en rocas de los sitios arqueológicos. Es probable que éstos fueran paraderos de cacería asociados a la concurrencia y disponibilidad de guanacos y crías en la estación de veranada.
Durante el período de la conquista el área era parte de la región habitada por los comechingones (Altas Sierras, Valles de Punilla y de Calamuchita), para quienes la Pampa de Achala seguramente significó un refugio contra el sometimiento por parte de los españoles. A fines del siglo pasado se consolidaron diversos núcleos de población colonizadora, asociados a los oficios de la primera capilla del lugar fundada por los Padres Franciscanos, surgiendo para entonces algunas estancias.
Actualmente se reconoce una unidad o modo de vida tradicional para los habitantes de la Pampa de Achala, denominados los del alto o achalenses. Es la población representada por pequeños propietarios, puesteros y peones, cuyas núcleos familiares ocupan viviendas dispersas asociadas al uso económico de la tierra. Poseen un cierto grado de aislamiento de la tecnocultura y la economía de mercado, desarrollando actividades de subsistencia como cría de ovinos y vacunos, huerta, aves de corral, etc. Los productos artesanales ocupan un importante lugar en las actividades de autoconsumo, destacándose los tejidos en telar rústico y el trabajo del cuero. Todas estas características compartidas se estructuran dentro de un propio sistema de valores, creencias, pautas y rasgos típicos.
