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Safaris Náuticos
Mediante embarcaciones semirígidas, consideradas las más seguras, el turista podrá merodear por la inmensa superficie de aguas, bajo un sol deslumbrante pasando por las islas San Francisco y hornos, sitios sumamente agrestes que exponen la exuberancia de la flora y fauna isleña. La excursión llega hasta lugares recónditos y perdidos, donde reina la más absoluta soledad. El banco de arena, Varillal, es una de las escalas, donde se puede hacer sin alto para solearse en la tranquilidad de esta playa, que muestra pendientes muy suaves sobre uno de los lados, mientras que en el otro su declive abrupto lo hace ideal para la pesca.
Safaris Terrestres
Si lo suyo es la diversión en tierra firme no se sentirá decepcionado, pues conduciendo resistentes 4 x 4 durante 3 horas 30 minutos, recorrerá sectores inhóspitos, que harán de la excursión una aventura fascinante. Se parte con dirección norte por senderos, ladeando las barrancas, recorriendo zonas de tupido y espeso verdor, tocando puntos importantes como La Calera, Pueblo Liebig, hasta el Cerro Los Chivos. Desde allí se emprende el regreso entrando por la parte vial de la ciudad.
Safaris Fotográficos
Participar de un safari fotográfico por decirlo de alguna forma, es un poco como viajar en tren, se agolpan miles de impresiones ante nuestro ojos y el paisaje se aparece como en un documental panorámico. Tratar de capturar imágenes de animales y vegetación es una actividad tan encantadora como ecologista, una forma respetuosa de disfrutar y cuidar la madre naturaleza, y el turista lo podrá hacer en las excusiones, caminatas, o navegando. En el Río Uruguay la avifauna abruma a los cazadores de imágenes, por su variedad y cantidad. Allí se logran tomas perfectas, aunque incomparables al placer de escuchar su canto en un claro amanecer.
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