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VILLA OCAMPO 1891
Calle Elortondo N° 1811.
Ultimo refugio de Victoria Ocampo, es uno de los pocos exponentes de las grandes quintas de fin de siglo que quedan en pie tal como fueron construidas, abiertas a boscosos jardines sobre las barrancas de la costa norte del Río de la Plata. Fue el lugar de reunión de importantísimas figuras de la literatura y la cultura mundial. Ortega y Gasset, Tagore, Camus, Stravinsky, Malraux entre otros tantos, encontraron en esta casa el símbolo de que la continuidad de la cultura era posible, aún durante las rupturas de la II Guerra. Tal es el valor histórico de Villa Ocampo. En términos estéticos conserva intacto el espíritu de vanguardia que siempre animó a la escritora: la mansión de estilo franco-victoriano que en 1891 construyó su padre, el ingeniero Manuel Ocampo, muestra hoy los ambientes interiores tal como Victoria los dejó, claros y despojados, según sus ideales modernos, pero matizados con innumerables libros, recuerdos de visitantes ilustres y obras maestras de artistas como Léger, Picasso, Prilidiano Pueyrredón, Figari. La entrada principal de la casa, cuyas mansardas con pizarra asoman apenas entre los árboles desde el cul-de-sac donde está situada, se realiza a través de un porche que conduce al hall central, a través de un vestíbulo con escalera. A este hall, techado por un importante vitral, balconean las tres plantas de la mansión, cuyas habitaciones principales están orientadas hacia el río. Una escalinata imperial vincula la gran galería posterior, de columnas apareadas y balaustres, con el jardín que baja hacia las barrancas: en él se mezclan detalles como una fuente de agua, una folie o pérgola pintoresquista, con numerosas especies de árboles añosos, que dan al ambiente natural de Villa Ocampo un valor tan importante como el del monumento mismo. Por legado de Victoria y Angélica Ocampo, la casa es hoy propiedad de la UNESCO. |