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Entre las primeras instituciones que dieron origen a la ciudad de Pergamino se encuentra "La Dormida". Esta era un paraje donde se hacía un alto, se solía comer, se daba descanso a los animales de arrastre y a los peones. En muchas oportunidades se oficiaban misas.
La instalación de estas "dormidas" se intensificó a partir de 1550, cuando comienzan a abrirse nuevas vías terrestres y muy especialmente cuando se descubre, en 1586, el camino de Buenos Aires a Córdoba.
Las "dormidas", en su mayor, parte se encontraban en los lugares que ofrecían ciertas comodidades naturales como reparo, provisión de agua, pasto y la posibilidad de cazar algún animal para comer. Esta es la razón por la cual las "dormidas" se encontraban a la vera de un río o de un arroyo más o menos caudaloso. Los lugares elegidos mediaban unos a otros en una jornada de ocho a doce horas de marcha.
El nacimiento de "La Dormida del Pergamino" se debió producir entre los años 1587 a 1600, cuando el tráfico entre Buenos Aires y el Alto Perú se intensificó. Los viajes comenzaron a ser continuos, tanto de ida como de vuelta, ya sean con carretas o con arrias. La importancia que adquirió este lugar se debió principalmente al hecho de que desde él partían tres rutas; una que la unía a Buenos Aires; otra que se proyectaba hacia Córdoba y Tucumán y la tercera que salía hacia Cuyo y Chile.
En su comienzo, "La Dormida" sólo fue una playa de estacionamiento donde descansaban los viajeros, las carretas y el ganado. Más tarde se la fue dotando de otros elementos como corrales y también de una atalaya, construida en madera, que servía para avistar la llegada de viajeros, convoyes y los posibles ataques de indios. Un paso importante para que creciera este lugar se dio cuando se construyó un depósito para resguardo de cueros, sebo, grasa y huesos. Este adelanto tuvo lugar entre los años 1600 a 1700. A partir del año 1700 se instalaron, entre otros, una herrería y una pulpería. Por estos años ya se encontraban instalados unos cuantos vecinos que se ocupaban de trabajos relacionados con las vaquerías (cría de ganado y extracción de sus productos). También se encontraban algunos peones dedicados a cuidar y a mantener el estado de la Dormida. Entre otras funciones tenían que ayudar a instalarse a los convoyes, a prestar servicio de vigilancia y de limpieza. Más adelante se apostó una pequeña guardia compuesta por un jefe y dos soldados. Al instalarse en 1749 un fuerte, todo el amplio lugar comenzó a ser llamado el "Fuerte de Pergamino" o la "Frontera del Pergamino", tal como se demuestra en los diferentes partes militares, quedando relegado el primitivo nombre.
"La Dormida del Pergamino" se encontraba dentro de la amplia franja que se extiende desde las vías del Ferrocarril Belgrano hasta el Boulevard Colón, sobre la margen derecha del arroyo Pergamino. La primitiva noticia sobre la existencia de este lugar consta en un acta del Cabildo con fecha del 3 de enero de 1626, en el cual se hace mención a una solicitud del gobernador Céspedes al Cabildo, para que este tome el trabajo de reparar "las calles, fuentes, puentes, murallas y caminos para que estén en perfectas condiciones para ser trajinados por los vecinos.
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