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En 1931, Gesell, como Bunge en Pinamar, Comenzó a plantar distintas clases de árboles en la costa la cual era un desierto; para transformarlo en una villa veraniega. Actualmente es una gran ciudad con grandes conforts para el turista y su población estable. En los complejos deportivos o en la playa, es posible derrochar energía jugando al tenis, al paddle, fútbol, voley, etc. O bien los deportes acuáticos como el jet-ski, natación y otros. Después de una jornada a pleno sol, la noche de Villa Gesell ofrece entretenimientos para todas las edades, en un marco de seguridad total. Pasar unas hermosas vacaciones no será difícil, dada la cantidad de opciones que usted encontrará a su paso por Villa Gesell.
Si bien la villa ha crecido mucho desde los años treinta, aún conserva el típico encanto de sus calles de arena de formas caprichosamente irregulares. Sus dunas, ideal para largas caminatas o tardes de paseo a caballo. La vedette de la noche es, sin dudas, la avenida 3, que alberga los principales restaurantes y centros de espectáculos de la villa. Las compras, los juegos, los shows, las artesanías. Todo tiene un lugar en Villa Gesell, que vive de día y de noche.
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