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CABILDO DE SALTA Fines S. XVIII
Caseros 549, frente a la Plaza 9 de Julio.
Hay constancias documentales de que en 1626 el Cabildo tenía un edificio precario, que fue rehecho en 1676 por el Capitán Diego Veles de Alcoser. En 1717, el Gobernador del Tucumán, don Esteban de Urizar, comunicaba al Rey "que encontrándose la ciudad de Salta sin casa de Cavildo ni cárceles, mandó se construyesen". Este edificio duró sólo algunas décadas. El Cabildo que ha llegado a nuestros días fue iniciado alrededor de 1780 por el Coronel de Milicias Antonio de Figueroa; la torre se levantó diez años después. Más adelante fue parcialmente demolido: se destruyó la sala capitular y desaparecieron tres arcos de la planta baja y cuatro de la alta. Fue restaurado en 1945 por el arquitecto Mario J. Buschiazzo. El Cabildo, actual sede del Museo Histórico del Norte, es un austero y equilibrado conjunto de salas, ordenado en torno a dos patios. Conjuga las expresiones populares españolas con formas reelaboradas en América, como las ménsulas con ángeles tallados en madera que caracterizan la fachada principal. Este cuerpo de acceso, abierto hacia la plaza, es el único de dos plantas, ambas con recovas. Originalmente había diecisiete arcos en la planta baja y diecinueve en la alta. La falta de coincidencia entre las dos series de arcos, así como la ubicación de la torre fuera del eje central, producen la característica asimetría de este edificio, que forma parte de su encanto. La torre campanario, con pilastras toscanas y capiteles revestidos de azulejos esmaltados, culmina en una singular veleta. |