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Se encuentra a solo 14 minutos de Salta capital, enclavado al Noroeste del Valle de Lerma. Sería difícil pretender explicar en detalle todas y cada una de las maravillas que contiene la villa veraniega más prestigiosa de Salta. Basta recorrer apenas kilómetros hacia el oeste y pasando las Lomas de Medeiro, para divisar en las laderas de las imponentes montañas, las residencias como salpicadas entre una frondosa y exuberante vegetación; a la entrada y antes de la primera curva, se nota la diferencia de clima con la ciudad, cuando un aire lleno de frescura con olor a savia, inunda los pulmones y alegra el corazón.
La villa cuenta además con el amor de sus habitantes, que está latente en el cuidado y esmero con que es tratada. San Lorenzo se caracteriza por una extraordinaria biodiversidad en cuanto a fauna (especialmente aves) y flora (más de 200 especies de árboles). Estos son de formas muy tortuosas y una buena parte de los mismos conserva el follaje durante todo el año. Los epífitos son muy abundantes y diversos, tales como las orquídeas y los claveles del aire, que absorben el agua de la humedad del aire. También son comunes los helechos de variadas formas, tanto epífitos como terrestres, que sobrepasan las 100 especies diferentes.
Entre Septiembre y Octubre, se destacan cantidad de árboles de valor ornamental, como por ejemplo las hermosas flores rojas de los ceibos. San Lorenzo da la bienvenida a los turistas y los invita a disfrutar de su frescura extraordinaria.. El mágico encanto del lugar, donde se combinan la naturaleza y la hospitalidad de los lugareños, le hacen sentir la paz y el sosiego reinante, un lugar alejado del bullicio y la vida acelerada del centro urbano, y que constituirá para el visitante una experiencia inolvidable.

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