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IGLESIA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO Y CONVENTO DE SANTO DOMINGO S. XIX
Calle 3 de Febrero Nº 2811.
El conjunto, que constituye uno de los más acabados ejemplos de la arquitectura religiosa decimonónica de Santa Fe, forma parte del casco histórico ubicado en el Barrio Sur de la ciudad. En 1805, se inició en el solar primitivo la construcción de un nuevo templo que sucedía a otros dos, más precarios, construidos por los dominicos durante el siglo XVIII, luego del traslado de la ciudad en 1650. A cargo estuvo el maestro albañil Antonio Barquero, en base a planos llegados de Buenos Aires. Esta obra quedó paralizada en varias oportunidades, hasta concluirse la actual Iglesia, construida entre 1892 y 1905, según el proyecto definitivo del arquitecto Juan Bautista Arnaldi. El conjunto religioso presenta rasgos de la ciudad vieja, con el chato perfil del convento recluido en el corazón de la manzana, y de la ciudad nueva, con la renovación monumental de la iglesia, en estilo neoclásico italiano. Ésta se destaca por su escala y lenguaje clasicista, con sus esbeltas torres y cúpula majestuosa, dentro del contexto homogéneo del barrio. El templo posee una sola nave de 75 metros de largo, cubierta por una bóveda de cañón corrido, con un crucero rematado en una cúpula sobre tambor de peculiares proporciones. El espacio interior, de riguroso planteo academicista, cuenta con vitreaux que representan distintas escenas de la vida de Santo Domingo de Guzmán y de otros dominicos. Se destacan sus cuatro confesionarios de cedro tallado, la imagen de Jesús Nazareno, ubicada en la entrada, y los muros decorados al fresco, en 1918, por los artistas Juan Cingolani y Juan Marinaro. En el presbiterio se hallan las sepulturas de personalidades de la provincia. Integrando también el conjunto histórico, el Convento de los Dominicos ocupaba antiguamente casi la totalidad de la manzana, y los claustros se alternaban con huertas y plantaciones de frutales. A partir del siglo XIX, el amplio predio se fue subdividiendo y se redujo el área del Convento. De éste se conserva el claustro principal, reconstruido entre 1906 y 1912, con galerías de arcos rebajados que delimitan las salas de uso comunitario y las celdas . En una de ellas se alojó el general Belgrano, cuando llegó a Santa Fe en 1810 y planificó la Marcha al Paraguay. Allí, a raíz de la adhesión de los santafesinos a la causa de Mayo, dio el título de Noble al Ayuntamiento.
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