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CONVENTO E IGLESIA DE SAN FRANCISCO
Calle Avellaneda entre Gral. Roca y P. P. Olaechea.
El convento fue el primero de la provincia, construido a mediados del siglo XVI por los padres de la orden franciscana que llegaron desde el Perú, encabezados por el Padre Rivadeneira. Como Protoconvento de la Custodia Tucumana, fue centro de irradiación religiosa e intelectual. Sus escuelas primaria y secundaria fueron los únicos institutos de cultura pública, desde el siglo XVI hasta fines del XVIII, en la provincia. Situado en las cercanías del Río Dulce, borde del casco antiguo, el conjunto histórico sufrió las periódicas inundaciones que asolaron la ciudad. Su silueta es el remate del corredor urbano de la calle Avellaneda, antes de llegar al Parque Aguirre. La construcción de la iglesia actual, inaugurada en 1895, fue costeada por donaciones populares. De estilo neogótico, tiene planta en cruz latina, sin atrio, con nártex poco profundo, fachada con motivos decorativos planos y dos breves torres. La cúpula, de ocho gajos, está revestida en azulejos Pas de Calais. La casa parroquial acompaña el estilo de la iglesia, pero en una versión del gótico flamígero, más ornamentado. El convento, reconstruido según el tradicional sistema de mampostería sobre un basamento de piedra, con columnas de madera de sección cuadrada y zapatas trapeciales, alberga la celda de San Francisco Solano y el Museo de Arte Sacro.
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