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Los primeros pobladores humanos de Tierra del Fuego fueron cazadores y recolectores nómades que dependían de los recursos terrestres que ocupaban lo que hoy es la Isla Grande, hace ya más de 10.000 años. Llegaron desde el norte, caminando, pues en ese momento la Isla Grande estaba todavía conectada con Patagonia Continental: el Estrecho de Magallanes se abrió a aguas oceánicas hace solo unos 8.000 años.
Una segunda oleada de poblamiento fue la de los nómades del mar. Estos llegaron por mar, navegando de isla en isla desde el islario occidental de Patagonia.
Se estima que su antiguedad máxima es de unos 6.500 años radiocarbónicos (si se transformase esta fecha en años calendáricos sería algo más antigua).
A la llegada de los europeos a la región, la Isla grande estaba ocupada por cazadores - recolectores cuya economia se centraba en los recursos terrestre, se denominaban a sí mismos Selknam y Haush en tanto que las islas y canales que se extienden al sur de la costa norte de los canales Beagle y Ballenero estaban ocupados por nómades del mar cuya economía se basaba en el aprovechamiento intensivo de los recursos marinos y que se denominaban a sí mismos Yámana y Halakwoolip.
Los Selknan son también conocidos como onas, los Yámanas como yaganes y los Halakwoolip como alacalufes.
Del material hallado en las excavaciones hechas en los yacimientos de Marazzi, Tres Arroyos, Cabeza de León, Túnel y Lancha Packewaia, se ha extraído restos fósiles y encontrado conchales que se pueden ver a lo largo de las costas del canal de Beagle. Así como también restos de utensillos realizados con material óseo como puntas de arpones, raspadores (área Yamana), arcos, flechas y restos de pieles de animales cazados por los aborígenes (área Selk'nam).
Con referencia a la extinción de estos grupos aborígenes, se puede atribuir a las siguientes causas: Sobreexplotación de mamíferos marinos en nuestros mares australes, puesto que constituían la principal fuente de alimentación de los grupos canoeros, el cambio de dieta habría disminuido la resistencia de sus cuerpos al frío de la zona.
El hecho de haber contraído enfermedades contagiadas por el hombre blanco, contra las cuales no tenían inmunidad natural.
Su reclusión en comunidades cerradas, como en el caso de la isla Dawson (Chile).
La introducción de ganado ovino a la isla por parte de los grandes ganaderos y la necesidad de ocupar las tierras para pasturas, que hasta ese momento habitaban los aborígenes del norte, hizo también a su exterminio y a su desplazamiento hacia el oeste donde fueron perseguidos. Hubo casos en que se llegó a pagar 'una libra esterlina por indio muerto'.

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