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Los
antecedentes ligados a su origen datan desde 1673, año en
que fue entregada por real ordenanza española a Don Pedro
de Avila y Zárate, quien funda, con indios traídos de la región
de los Tolombones, una encomienda en el "Paraje de Los Choromoros"
(nombre con que se conocía antiguamente esta región).
Posteriormente,
en 1692, Blas Díaz asume la responsabilidad de una segunda
encomienda en la zona.
La
localidad, hoy perteneciente al departamento de Trancas, nace
como villa de descanso en 1876 cuando la comunidad de Indios
Colalao se desprende de sus tierras adquiridas en 1680 con
el trabajo de la mita y son compradas luego por los terratenientes
J. Albezo y L. Paz (salvo parcelas cedidas para dar forma
a la Villa). Desde entonces, el lugar comienza a ser tenido
en cuenta como villa veraniega por los pobladores de S. M.
de Tucumán, que ya conocían sus características privilegiadas.
Así lo testimonian las viejas construcciones señoriales alrededor
de la plaza principal, primer antecedente de la población
semiestable de la villa.
Su
Identidad
El
nombre de San Pedro de Colalao derivó del primer encomendero,
unido al de los indios Colalao, fuerza laboral del feudo.
La documentación indica que ya había allí una capilla a fines
del siglo XVII.
Por
lo demás, toda la propiedad se conocía como Estancia de Colalao
en 1858, época en que los comuneros donaron el terreno para
el edificio eclesiástico y la Villa que crecería en su entorno.
Se menciona formalmente la existencia de la Iglesia en 1869.
Debido
a la fusión cultural de los indios autóctonos y los inmigrantes
españoles y árabes, se ha conformado una comunidad permanente
aún aferrada a viejos ritos y costumbres, y comidas y artesanías
típicas propias de la gente "de a caballo".
En
virtud de la importancia de San Pedro de Colalao, en 1875
se la reconoce como cabecera Comunal, creándose un Juzgado
de Paz y Comisaría. Con el tiempo, San Pedro de Colalao se
convertiría en la espléndida Villa que hoy se conoce, y que
ya desde 1895 tiene destino turístico luego de iniciada la
construcción de la Iglesia San Pedro.
La
Iglesia
Construida
hacia 1895 por los hermanos Médici, esta iglesia se levanta
en una de las plazas de mayor belleza del interior de la provincia.
Con su esbelta torre preside casi todos los paisajes de la
Villa y es mojón de referencia de los pobladores.
El
templo es de un estilo neorrománico y presenta una torre única
que jerarquiza el acceso. La estructura principal posee una
construcción similar a la de un arco triunfal, tal vez por
la metafórica alusión al lugar donde se encuentra el altar
que reúne a la comunidad cristiana.
En su interior se encuentra una campana de más de 300 años,
con un peso de aprox. 87 Kg. Fue encontrada en las márgenes
del río Yuchayo, a 20 Km. al suroeste de la Villa (localidad
de Hualinchay) y cuenta la gente del lugar, que la extraviaron
los jesuitas que venían a evangelizar a los antiguos habitantes
de estas tierras.

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