La subida no es complicada ni demasiado larga, sin embargo visitar el monumento de la Virgen patrona de Belén tiene como recompensa una maravillosa vista.
Desde lo alto se puede observar claramente el río Belén, las sierras, el valle, la ciudad y el camino que conduce hacia Andalgalá.
Especialmente admirable en los días de sol, los habitantes locales suelen subir corriendo, en bicicleta o simplemente caminando para realizar ejercicio en la hora de la sagrada siesta.
En la subida se encuentran todas las estaciones del vía crucis, que es muy concurrido en Semana Santa.
La Virgen se puede observar desde la ciudad muy claramente, siempre que uno levanta la cabeza se la ve cuidando de todos. |